Prioridades: ¿Tienes claro qué es lo que tienes que hacer para llegar a dónde quieres llegar? Decía Séneca que para aquel que no sabe a dónde va, ningún viento es favorable, y tener claro qué tienes que hacer para llegar donde quieres te permite:
- Recuperar el control de tu día a día, dejar de apagar fuegos y trabajar de forma estratégica en lo que realmente importa para alcanzar tus objetivos.
- Tener claridad sobre las acciones que tienes que llevar a cabo para conseguir tus objetivos, sin dudar acerca de si lo que haces te acerca o aleja de ellos.
- ¿Estás dedicando tu tiempo a las acciones que hacen avanzar tu negocio? O lo estás malgastando en tareas improductivas que no van a mover la aguja de tu negocio pero que haces por inercia.